martes, enero 31, 2006

España, esa gran desconocida

Redasión: Epaña, paí de contraste y otra idiotese milenarias.

Me voy a salta la parte geográfica, ¿vale?, os cogeis un mapamundi y arreando. La climatología la encontraréis al final. Eso en la buena edicione, los que tengan un libro de bolsillo, consultais el meteosat y saldréis de dudas. Y vale, cumplido el debe de colocaro en situación, empieso. Epaña, que e lo que corea la gente en lo campo de futbol, oficialmente, España, é una cosa que viene de lo romano, que tenían una provincia que llamaban Hispania. Hasta ahí, espero no haber engañao a nadie. Con la caída del Imperio Romano, comiensa una larga serie de reinos y batallas que ahora mismo sería largo de conta y que no vienen al caso. El tema e habla del presente. La cuestión es que en la actualidas existe una entidad política llamada España, que e una monarquía parlamentaria, cuya justificación má primitiva se basa en la reconquista de la católica Hispania Romana. Dicho esto, que lo mismo me lo podía haber saltao, la España actual cuenta con cuarenta y cuatro millones de habitantes; de los que tres millones son extranjeros; hay dos millones de españoles trabajando fuera del país y dicen que casi cuatro millones de sefarditas, judíos de origen español, que podrían estar en condicione de solicitar la ciudadanía española. Esto lo han dicho en la tele, y por lo visto, parece que son tan pardillo que algunos están dispuestos a pedirla. Pero sigo: Políticamente, la estructura del Estado está descentralizada en autonomías, con presidente y parlamento propio, que tienen un mayor o menor número de transferencias, en sanidad, educación, medio ambiente, seguridad pública, etc., etc. Joer, que royo, ¿no?, sobre to pa los españoles que saben to esto perfestamente, pero lo explico pa que to er mundo pueda estar igual de informado. Sobre el Rey, e una figura decorativa, de relaciones públicas, que a parte de costa una pasta, se supone debe moderar la vida política en situaciones de merde. En ese sentido, es jefe honorífico de las fuerzas armadas. Los parlamentos, sea el central o los autonómicos, así como sus presidentes, son elegidos mediante sufragio universal en el que votan los ciudadanos españoles, hombre y mujere, mayore de dieciocho años. Existen infinidad de partidos: comunistas, anarquistas, socialistas, nacionalistas diversos, de derechas, fachas, republicanos, pero en la triste realidad, hay una especie de bipartidismo, estilo americano, entre dos grandes fuerzas políticas y sociales, el Partido Único (socialistas, nacionalistas, comunistas y verdes) y el Partido Popular. Toda esta estructura está a su vez integrada y supeditada a las decisiones de la Unión Europea y la OTAN, a las que el estado ha cedido parcelas de soberanía. En el caso de la Unión Europea, sin consulta electoral.

Me parece que esto explicada someramente la estructura política del Estado. Os cuento la realidad social del país.
Epaña tiene un paro milenario, casi endémico, que tan sólo las guerras y las expediciones ultramarinas, a men de unas cuantas epidemias de peste, han mitigado a lo largo de su historia. Actualmente, hay casi dos millones de parados. Según las cifras oficiales del estado, un millón seiscientos mil. Sobre las condiciones de trabajo, quedan plasmadas en los siguientes datos: mayor número de contratos temporales de la Unión Europea; mayor número de muertes en accidente laboral de la Unión ( cuatro muertos diarios, casi mil quinientos trabajadores año); los salarios son los más bajos de la U.E., exceptuando Crecia y Portugal; por el contrario, los sueldos de los directivos de empresa suelen estar a la misma altura que sus homólogos europeos, incluso por encima de la media; el índice de natalidad español es el más bajo del mundo; en España, un niño que hoy tiene dos años, a los dieciocho años, habrá costado a sus padres unos 100.000 euros; España tiene una de las tasas más altas de fracaso escolar; el número total de universitarios ha descendido; la droga decomisada por la policía española representa el 50% de la droga aprendida en el Mundo por las distintas policías; el índice de trogadictos y el consumo de drogas es el más alto de Europa; el Salario Base es uno de los más bajos de la Unión Europea y no llega a los 600 euros; el índice de productividad de las empresas españolas es uno de los más bajos de Europa y sigue bajando; en España no hay ninguna bolsa de vivienda pública de alquiler lo que obliga a la compra de la vivienda; el esfuerzo de un español para conseguir pagar su vivienda es seis veces superior al de un alemán; las prestaciones sociales están ocho puntos por debajo de la media de los países de la Unión, y sigue bajando; el precio de la vivienda crece cada año entre un 12 y un 18 por ciento, ya sea nueva o en vieja construcción; los sueldos se revalorizan conforme a la inflación oficial establecida por el gobierno, normalmente, entre un dos y un tres por ciento; la inflación real se calcula entre un ocho, un doce, e incluso un veinte por cien según sean las fuentes que se manejen. También hay que decir, que durante los últimos quince años los sueldos reales se han ido equiparando al sueldo legal que se establece mediante Convenios Colectivos. Hace años se cobraba una parte legar, que es la que utiliza el estado para el cobro de pensiones y el paro, y otra ilegal, en negro, necesaria para llegar a fin de mes. Esta equiparación ha tenido lugar por la llegada masiva de inmigrantes ilegales, a los que se suman importaciones de trabajadores del Este de Europa, traídos directamente por los empresarios para cobrar lo que marca la Ley. Pero lo que marca la Ley son unos sueldos con los que un español difícilmente puede sobrevivir. En muchos casos esos sueldos no llegan a 600 euros al mes trabajando más de 40 horas a la semana. Estos trabajadores extranjeros viven compartiendo vivienda, algunos, incluso duermen en el propio puesto de trabajo, en la barraca de la obra, y lo poco que ahorran supone una gran ayuda para sus familias en sus lugares de origen. Nada de eso ocurre con los españoles, que tienen que pagar impuestos, alquileres desorbitados, hipotecas, tasas y cada día tienen menos ayudas sociales, muchas de las cuales, aunque ridículas, son acaparadas por los extranjeros recién llegados que sufren explotación por sus patronos o carecen de trabajo conocido.

Que fisno estoy escribiendo, joer, casi no me reconosco. Entonse, picha flojas, diréis, cojones, ¿cómo es que no hay una revolución, y la gente se tira a la calle, y le corta lo cohone a lo políticos?
Pue e de lo má fásil.
Todos estos datos quedan relegados a un tercer, cuarto o quinto puesto, o desaparecen de los informativos, de los periódicos, e incluso de entre las prioridades de los propios ciudadanos gracias a la existencia de la banda terrorista ETA, el plan Ibarreche, las revisiones de los Estatuto de Autonomía y un montón de políticos circenses que mantienen entretenio al personá. Las constantes reivindicaciones de los partidos nacionalistas, casualmente, todos de derechas pero que presumen de ser de izquierdas y están muy involucrados y subvencionados por el mundo empresarial y las administraciones públicas, y para caer simpáticos, copan los debates televisivos y las tertulias, é una constante diaria. El tema vasco y catalán tapa la creciente degradación social, el empeoramiento de las condiciones de vida del ciudadano de a pie, su precariedad laboral, su endeudamiento, los abusivos impuestos que sólo afectan a los asalariados y rentas bajas, y movilisa a las masas a favor de cosas que poco o nada repercutirán en su mejora laboral, una mejor administración o una clase política menos corrupta.

Dentro de este panorama, los familiares de las víctimas de los terroristas y algunos medios de comunicación, pocos, son un estorbo para una clase política que brinda su apoyo incondicional, su respaldo y su simpatía, a fracciones secesionistas con la única, o casi única condición, más bien una triste excusa, de que estas concesiones garantizarán la vida pacífica de las personas y en definitiva: el derecho a vivir en paz sin que ETA, u otra organización terrorista, mate. Pero ETA y las discusiones estatutarias, son sólo el instrumento, la excusa, la mierda, la locura, que sirve para tapar a la opinión pública otras muchas mierdas y locuras de transfondo económico. ETA es un arma al servicio de la clase dirigente que siempre ha dominado España. ETA no pretende liberar nada. ETA es el terror ciego que tapa otro tipo de terrorismo, el terrorismo económico de los contratos temporales, las pésimas condiciones laborales, la ilegalidad y la rufianería de las empresas subcontratadas. ETA y su entorno, es carne de cañón al servicio del poder establecido. ETA ha ayudado, más que ninguna otra cosa, a que personas con pasado franquista, sean vistas como demócratas, pacíficos y conciliadores. ETA ha ayudado más que nadie a que familias con pasado fascista puedan ser considerados de “izquierdas” por su mera militancia en proyectos nacionalistas que buscan la secesión de unos territorios concretos. ETA ha ayudado a que los que durante décadas han estado en el poder, político y financiero, continúen detentando el poder político y financiero del país. La estrategia de quienes en realidad dominan ETA, no es otra que crear un grupo tan vil, tan execrable en sus crímenes, tan inhumano, que nace de un nacionalismo racista, con un entorno tan envilecido, que cualquier persona no fanatizada, por muy malas que sean sus condiciones sociales, por muy degradado que esté su derecho al trabajo, a la vivienda, a la educación, no le queda otro camino que estar al lado de los que prometen solucionar este problema: por el derecho a la vida, a construir una sociedad mejor, en paz y en democracia. Que quien promete esto sea un traidor, un mentiroso, un incompetente, o un corrupto, queda oculto en el décimo lugar de las prioridades.
ETA y sus entornos nazionalistas, es la mejor arma que tiene el fascismo para seguir subsistiendo, económica y políticamente.

Y vale, chavaline, que me he pasao de rosca y esto es muy largo. Que no pensaba enrollarme tanto, pero, ¿vei?, a lo mejor so é aclarao alguna cosilla. E que tengo una mu buena fuente de información. La almohada. Y, oyes, que espero avero sio de ayuda.

Control del pensamiento

Casi todo el mundo ha escuchado alguna vez la expresión: "control de masas". Esta frase hacía referencia a un control más bien físico de las masas, a un poder entre lo mediático y lo disuasorio. Hoy en día se prefiere diferenciar el control físico del mental con la expresión "control del pensamiento". Nos guste o no, todos los habitantes del planeta sufrimos alguna forma de control del pensamiento. ¿Cómo? La respuesta es simple y evidente: mediante los medios de comunicación, en las películas (que en muchos casos construyen la visión histórica), los discursos políticos, las escuelas, la religión, las sectas, los anuncios, etc, etc, etc,. Mediante todos estos medios, alguien intenta influir en nosotros y conseguir que nuestra conducta sea una y no otra cualquiera. Esta claro que esta forma de control parece tan sencilla, evidente y predecible que cualquier persona sensata y con dos dedos de frente debería ofrecer una seria resistencia ante cualquier tipo de control externo. El problema está en que todo, o casi todo, con lo que nos movemos a la hora de tomar una decisión es externo a nosotros. Además, ahora sabemos que los grupos de control no actúan en una sola dirección, usando un sólo medio, cuanto más difícil puede parecer, más increíble, más extraño, mejor, porque nadie pensará que pueda ser mentira. Las armas de destrucción masiva, son un buen ejemplo de control de pensamiento. ¿Puede creerse que una mentira tan grande fuera en realidad una mentira premeditada? A toro pasado: sí, es evidente que era una mentira sabida, premeditada y utilizada para unos fines concretos. El control del pensamiento también se utiliza en sentido negativo: lo importante no es que la persona crea ciegamente en algo, lo verdaderamente imprescindible es que tenga ocupada su mente en ese algo que se quiere poner sobre la mesa. En otras palabras: "el tiempo que utilizan en pensar y hablar sobre las armas de destrucción masiva, no lo ocupas en pensar y hablar de otras cosas". La táctica es sencilla, de libro escolar. El ejemplo de las "armas de destrucción masiva" es un inmejorable ejemplo de control de pensamiento, pero este control se está llevando a cabo en todo el Mundo, ahora, en todos los países y por multitud de grupos de poder nacionales y supranacionales. La religión es una forma muy agresiva de control de pensamiento, pero está claro que ha sido sustituida por otra no menos agresiva, manipuladora e irracional que está fomentando un reapunte de las corrientes religiosas más extremas. ¿Es casualidad, o es otra forma de manipulación? Lo sabremos a toro pasado. Aunque, quien sabe, tal vez nosotros no lleguemos a saberlo nunca.

Ni católicos, ni musulmanes, ni judíos.

Ni los católicos, ni los musulmanes, ni los judíos deberían poder adoptar hijos. Si dependiera de mi, prohibiría que tuvieran hijos propios. Es el único método que se me ocurre para que las pobres criaturas no acaben en alguna de estas sectas religiosas. Yo mismo tuve que padecer durante años un lavado de cerebro a manos de curas y monjas. El caso es que ellos no contaban con que yo no tenía cerebro alguno que ser lavado y gracias a esta característica física, de la que no me siento del todo responsable, debe ser algo genético porque mi padre era muy, pero que muy ateo, no así mi madre, que le gusta todo esto de la misa y los perifollos clericales, pues me he librado de pertenecer a la secta cristiana. Oficialmente no puedo decir lo mismo porque para evitar que a los futuros esclavos-ciudadanos nos crecieran cuernos y nos saliera un rabo en el culo, en aquella época se bautizaba absolutamente a toda larvas humana al poco de nacer, chof, chof, chof, en agua bendita de la garrafa vaticana, y te ponían un nombre egipcio o judío, de los que aparecen en la Biblia, que eran los únicos posibles conocidos y aceptados como legales por el Estado, y quedabas convertido para el resto de tus días en un ente Católico Apostólico y Romano. Si alguien quiere recoger firmas para la ilegalización de estas tres religiones por contrarias a los Derechos Humanos y la Constitución Española, que a poco que se piense, lo son, pueden contar con mi firma.

La historia en general

No comparto la visión de que la historia tenga una misión social, la historia es una mentira social, como lo es la religión, y aquel que se opone a sus postulados oficiales se transforma en un traidor o en un hereje. Me conmueve la gente que recurre a la historia para indagar sobre la forma de ser de los humanos. Si quieren un consejo de este mísero no humano, no lo hagan. No encontrarán la respuesta en la historia. Los libros de historia hablan sobre reyes, países, colectividades sin rostro, dan datos, relatan las batallitas, la heroicidad de tal o cual asesino necesario, pero no hablan en realidad sobre los hombres, sobre sus miserias, sus ambiciones, su locura. En la Historia la sangre y la explotación se simplifica en conceptos, en valores dinásticos, nacionales, de ideas, de florituras que esconden la verdadera y chapucera verdad de unos pocos poderes e intereses muy concretos y conocidos que, milagros de la política, pocos libros explican. La Historia, con mayúsculas, tiene algo de religión. Precisa que haya un motivo, un fin, un propósito moral, la defensa, un destino, un algo de fatalismo inevitable también, y como no, de lucha contra la adversidad, pero que al final se reduce a una historia casi religiosa, maniquea, entre el bien y el mal. No hace falta que diga que nosotros, nos llamemos como nos llamemos, siempre somos los buenos. ¿Alguien ha encontrado alguna vez un libro de historia que empiece así?:

"Nosotros, los tal y pascual, descendemos de una pandilla de bandidos asesinos que acabó con la vida de la tribu Popoloqui, la Quiquiloco, la Caracatuca, y así, hasta un total de ciento cincuenta y ocho tribus masacradas por nuestros antepasados mediante el engaño, el envenenamiento, la explotación y la tortura, nos apoderamos de todo lo que era suyo, de sus casas, sus animales, sus sueños, sus vidas y las tumbas de sus antepasados. Y así destruimos sus campos, violamos a sus mujeres, talamos sus bosques, saqueamos sus tumbas, degollamos a los hombres, esclavizamos a sus hijos y creamos este desierto en el que vivimos ahora; por eso mismo somos tontos de capirote y cualquier nación con un mínimo de sentido común nos mea en la boca; nuestros dirigentes, son todos sin excepción posible unos ineptos holgazanes barrigudos que viven a nuestra costa sin hacer nada; nuestras leyes permiten la usura, la explotación y la opresión absoluta del hombre humilde a manos del que es poderoso; nuestros policías y militares son corruptos y con su brutalidad, para eso se les paga, consiguen la paz social necesaria para que nuestros dirigentes continúen estando donde están y el país siga siendo un nido de miseria para los pobres y un cajón de dinero sin fondo para los ricos".

No hace falta que contestar, no creo que nadie haya leído nunca jamás un libro de historia que empiece de esa manera. Y si existe, jamás, nunca, se enseñará en las escuelas. Este principio se puede aplicar al otro, al extranjero, a la entidad a demonizar, y se hace, pero nunca se enseñará contra ese "nosotros" imaginario que nos inocularon en el colegio.

Si alguien quiere saber cómo somos los humanos, los seres humanos, independientemente de su nacionalidad, religión o color, tendrás que leer libros de antropología moderna. No te los aconsejo porque se te caerá el alma a los pies, comenzarás a racionalizarlo todo, a encontrar sentido a todo, al comentario del vecino, a la sonrisa de ese niño, a las intenciones de aquel de allí, y todo, todo, a fuerza de ser racionalizable, te parecerá horrible; fruto de ese terrible gen egoísta que ganó la carrera espermática y que nos hace eso: egoístas al cien por cien.
Aunque cueste aceptarlo, somos así. No somos nada más. ¿Qué queremos? ¿No deseamos que nos quieran, que nos valoren, que nos hagan caso? ¿Cuando hacemos algo bien, no esperamos que se hable bien de nosotros, que se nos reconozca lo "buenos" que somos? En el más humilde de los casos: ¿no esperamos, secretamente, que a fuerza de sentirnos bien con nosotros mismo, tan realizados con nuestra supuesta "bondad", "sapiencia", "profesionalidad", todos nos vaya mejor? Y si alguna vez pensaste en morir por algo, ¿no imaginaste un algo tras de ti, un comentario positivo, un grato recuerdo, tal vez... como una estatua a los héroes patrióticos? Alguien dirá que no es exactamente así, que la familia, los amigos, etc., etc. No los leas, para los antropólogos la familia y los amigos son lo que le queda al hombre urbano moderno de la tribu primitiva, y en ese nivel el juego es diferente, pero tiene sus normas. Son normas muy racionales. Incluso la locura, que cosas, esconde ciertas normas racionales. En definitiva, lo dicho, para continuar siendo feliz hay que ser ignorante. Nunca dejéis de creer en la historia.

Creacionismo científico y otras animaladas

Si podemos llamarnos humanos, es por nuestra complicidad de sensaciones. Las podemos anular, enmascarar, engañar, retrasar, podríamos carecer de alguna de ellas por causa de un defecto físico o psíquico, pero las sensaciones están ahí, para la inmensa mayoría de nosotros, de la humanidad, y esto incluye a los científicos.
Durante gran parte de su historia, la humanidad ha visto supeditada su capacidad de discernir, e investigar, libremente a la aceptación y no vulneración de dogmas religiosos inviolables. En el momento actual, la mayoría de nosotros estará de acuerdo en que las ideas religiosas suponen un freno al desarrollo científico. El debate sobre la experimentación con embriones, células madre y la clonación, está ahí.
Sé que en España hay mucha gente que no está al tanto del creacionismo científico. Aquí la gente es sumamente ignorante. Muy escuetamente, los creacionistas científicos pretenden aunar la ciencia con las enseñanzas bíblicas. En otras palabras, utilizan los adelantos y el lenguaje científico para demostrar que la Biblia es ciencia; literalmente: “el objetivo de los creacionistas científicos es inducir al sistema educativo a enseñar que la Biblia contiene una alternativa científica aceptable a las teorías evolucionistas”.
Los creacionistas científicos gozan de cierta aceptación en Estados Unidos. La teoría creacionista no se limita a poner en entredicho la evolución de las especies; la evolución de la cultura, el cosmos, los planetas, la organización doméstica y política, la religión y la ciencia misma, son reconsiderados desde un punto de vista bíblico, de la fe.
Aunque parezca sorprendente, los creacionistas consideran el evolucionismo como una “teoría” y no como un hecho, razón por la que buscan se les conceda una cantidad de tiempo equivalente en las aulas. Puesto que el evolucionismo es una mera teoría, argumentan, ¿por qué no enseñar otras junto a ella, incluyendo, por descontado, la teoría creacionista?
Como ven, no todo el mundo distingue tan claramente lo que es teología de lo que es ciencia.
Si quieren sorprenderse, hay una página creacionista en internet. La dirección es www.antesdelfin.com. Según ellos, desde el día 11 de sep. del 2001, la página ha tenido más de 17 millones de visitas.
Seguro que alguno se está preguntando si esta gente fuma cosas raras, pero no, los visitantes son cristianos, creyentes, o simples aficionados a las ciencias ocultas que entran para leer las profecías y las “enseñanzas científicamente bíblicas” de este colectivo. Como advierte el antropólogo estadounidense Marvin Harris: “Si el creacionismo se presenta como una creencia religiosa incomprobable, no habría disputa alguna entre creacionismo y evolucionismo. Pero los científicos están obligados a criticar al creacionismo si éste se presenta como una teoría científica alternativa”.
Para los creacionistas, el universo tiene 6000 años de antigüedad, el hombre convivió con los dinosaurios, y la extinción de esta especie tiene una fácil y objetiva explicación: ¿dónde podía meter Noe a un animal que pesaba 200.000 libras? No es cosa de risa, es de lo más lógico. Pero no critiquemos demasiado a los creacionistas, hace cosa de unos años, los ortodoxos judíos promovieron un boicot a una marca de leche por regalar cromos de dinosaurios: esos estúpidos animales que no se mientan en la Tora y que por tanto, nunca existieron. Dan ganas de llorar, supongo, pero los creacionistas son algo más “modernos” y tras hacer verdaderas filigranas con los “sagrados” textos revelados por Dios a una pandilla de pastores nómadas, han conseguido lo imposible: los dinosaurios se citan en la Biblia. Es cuestión de saber interpretar. Si no sabes entender lo que lees, es que no eres lo suficientemente inteligente y no estás a la altura. No sé si esto les suena. Como es en tono irónico... Bromas a parte, no importa en lo que se crea, se tiene el perfil de un creyente, o no se tiene. Con todo esto, quiero decir que vivimos en un mundo en el que las ideas no se mueven en compartimentos estancos, ni se delimitan categóricamente sin entremezclarse o apropiarse de campos y ámbitos que no les corresponden. Así, en política, se habla del “eje del mal”, se acusa a dirigentes políticos de ser “la encarnación del maligno”; se agita el fantasma de la guerra santa, o se justifican actitudes poniendo el acento en el choque de civilizaciones enfrentadas; y por lo visto, la nueva teología no anda tan distanciada de la ciencia, ni la ciencia de los condicionantes que le impone la herencia cultural de la religión.
Somos humanos y Dios es una invención humana, como lo es la religión o la ciencia, y como tal, el mundo de las ideas siempre estará supeditado a su creador, a esa cosa que llamamos genéricamente: el hombre.
La cuestión última es preguntarse si el hombre estará alguna vez preparado para deshacerse de la herencia cultural y razonar libremente, o por lo menos, con menos condicionantes de los que apreciamos en el hombre actual, tan libre, como esclavo de la historia, de su pasado.
En apariencia, poco podemos hacer nosotros por cambiar el curso de la historia. Pero esto tampoco es del todo cierto. Nadie es impermeable a la influencia externa. No vivimos aislados y parece que el hombre del año dos mil, deberá continuar luchando por lo más básico, por la libertad, por el sentido común, por la tolerancia, por una forma de pensar distinta, sin dogmatismos ni jerarquías sociales, ya sean de tipo económico, culturales o raciales.

Es una tarea difícil.
Si a nivel individual somos esclavos de nuestra propia historia, tampoco podemos esperar que como especie podamos llegar a ser completamente libres.

PD: en www.antesdelfin.com/planataque.htm dan 250.000 dólares americanos a quien pueda dar una evidencia empírica de la evolución.
Eso sí, por lo que dice esta gente, me parece que antes tendrá que criar moscas del vinagre y, empíricamente, conseguir que se conviertan en cervatillos.


Judíos y Saramago

Y seguimos estando como estábamos ayer, golpeados, a diario, a cada hora, por nuestra propia realidad. No cabe duda que esa realidad nace de nuestro propio pasado, del personal, del colectivo, del cultural, del familiar, incluso del entorno, pero se supone que internet debería ser un sitio de gente aficionada al masoquismo de la escritura, a la comunicación, al diálogo, y sin embargo, es común que los que primero se presentan como dialogantes, se marchen a su casa al escuchar las primeras palabras que no aplauden su discurso. No me importa demasiado que me pongan de nazi, o de tonto, o de comunista, estoy acostumbrado a esos adjetivos. Lo que no soporto es a la gente que tira la piedra y esconde el brazo al más mínimo contratiempo. Yo no comparto las palabras de Saramago sobre los judíos. Los comparó con los nazis alemanes. Tienen algo de verdad, es cierto, pero Saramago debería haber demostrado más ingenio y menos visceralidad. Sin embargo, propongo visitar páginas judías por internet. Parecen amables, acogedoras, pero a la más mínima réplica, por suave que sea, les sale la intolerancia. Es como un resorte. Y lo lamento, porque algunas de estas páginas son especialmente "graciosas" y parece que hay personas inteligentes. Pero está claro que la inteligencia no significa perfección, y puestos así: no podemos pedirle a Saramago que lo sea. En todo caso, muchos judíos no demuestran tener muchos menos prejuicios que Saramago.
Por simple curiosidad, recomiendo la visita a serjudio.com. es como entrar en la casa de un vecino desconocido y enigmático.

¿Existe la verdad?

¿Existe eso que llamamos verdad? Me parece que su existencia es imposible, pero siempre nos quedará esa otra verdad, la relativa, la de intentar ser sinceros con nosotros mismo y decir lo que pensamos y sentimos, equivocados o no, sin ánimo de engañar a nadie. En ese sentido sí que existe un poco de verdad. Y digo un poco, porque no siempre somos los mismos. Mudamos con la edad, con la sabiduría y con los desengaños. Incluso con el clima, mudamos la ropa y parecemos otros distintos. Me alegra mucho, en ocasiones, no sentirme humano. Los humanos mentimos incluso a la hora de enumerar las cualidades humanas. Lo que llamamos inhumano, suele ser lo más usual y humano de la especie humana. Por eso prefiero definirme, sinceramente, para mi sólo, como no humano. Sentirse no humano, es mucho peor que ser palestino, o judío, o negro. Ellos puede compartir sus penas con millones de seres humanos, incluso clamar comprensión y permitirse el gustazo de poner etiquetas sobre el pecho del primero que les contradiga. Pero los no humanos, lo tenemos más crudo. No tenemos etiquetas, ni comprensión, ni podemos compartir lo que sentimos con millones de mamíferos bípedos porque ni nos soportan, ni falta que hace, y a lo más que podemos aspirar es que a nuestro perro o periquito le caigamos en gracia. Es triste, pero esa es la verdad. ¿O no?

Soy un fascista

Soy un fascista.

Es una norma muy extendida entre los animales mamífero-bípedo-intelectualoides, sub-especie a la que tan apropiadamente representan todos los que creen entender de algo, llamar fascista al primero que se cruza por su camino sin soltar el: beeee, de la manada. Has iniciado una escaramuza estúpida, que por tu propia estuldicia, resulta que no tiene ningún sentido, ni ningún propósito, y por eso mismo el otro tiene que salirse por la tangente. "Eres un fascista, me lo dice mi bola mágica intelectualoide". Y digo yo: ¿todo lo de esta gente es igual de manido, de común, de previsible? ¿No tienen nada que no esté estandarizado? ¿A parte de los manifiestos, las pegatinas del Che y las caricaturas de lucha revolucionaria, que está bien que sea estandar y con copyreid, no tienen ningún sentimiento crítico? Es que, manito, yo ni siquiera tengo el sillón. Y mira que lo pienso cantidad de veces: "joer, que incómodo se está en esta puta silla de mierda". Pero nada, que por falta de sitio, de medios, y porque seguro me quedaba dormido, más cómodo que un santo del cielo, no tengo sillón. ¡Que desgracia más grande! Aunque eso sí, parece que si criticas ciertas cosas, como el Estatuto de Atonomía, eres un fascista.

No soy humano

Vaya, y yo que creía ser el único. Ahora que me había resignado a vivir en una perpetua soledad existencial... y resulta que hay otro ente no humano, espero que con apariencia humana, en el planeta. Bueno, supongo que tendré que asumirlo igual que se asume que una mutación genética, por muy mutante que sea, puede repetirse alguna vez en algún otro sitio, en un momento dado, y de la forma más inoportuna posible. Si hay algún otro no humano por ahí, por favor, que lo diga. Es que en algunas ocasiones me dan unas ganas terribles de mandar a la mierda a todos los jodidos humanos, que... en fin, que lo mismo, y no lo creo, pero bueno, que lo mismo resulta que entre tanto careto de humano, con apariencia humana, tonterías de humano y burricie de humano, se me cuela un no humano, y cometo una injusticia. Y me quedo con las ganas de conocer su no humanidad. Y con los pocos que somos... Por ahora, sólo somos dos. Creo. En otro planeta, no sé, pero en este... dos. Y puede que acabemos tirándonos de los pelos...

lunes, enero 30, 2006

El amor

El amor es como una locura maldita que deseamos que nunca se acabe, pero cuando se acaba, deseamos que nunca hubiera existido. No sé si esto que he escrito es un "lugar común", pero salió así. Supongo también que el amor nos permite sentir y decir cosas que de otra forma nunca seríamos capaces de expresar. El enamorado es un ser tan desvalido, tan insignificante ante la mujer amada, que sin pretenderlo, se muestra sincero y abierto, íntegro. Tal vez por eso necesitamos del amor, aunque sea de vez en cuando, para poder ser un instante nosotros mismos en voz alta.