martes, enero 31, 2006

Control del pensamiento

Casi todo el mundo ha escuchado alguna vez la expresión: "control de masas". Esta frase hacía referencia a un control más bien físico de las masas, a un poder entre lo mediático y lo disuasorio. Hoy en día se prefiere diferenciar el control físico del mental con la expresión "control del pensamiento". Nos guste o no, todos los habitantes del planeta sufrimos alguna forma de control del pensamiento. ¿Cómo? La respuesta es simple y evidente: mediante los medios de comunicación, en las películas (que en muchos casos construyen la visión histórica), los discursos políticos, las escuelas, la religión, las sectas, los anuncios, etc, etc, etc,. Mediante todos estos medios, alguien intenta influir en nosotros y conseguir que nuestra conducta sea una y no otra cualquiera. Esta claro que esta forma de control parece tan sencilla, evidente y predecible que cualquier persona sensata y con dos dedos de frente debería ofrecer una seria resistencia ante cualquier tipo de control externo. El problema está en que todo, o casi todo, con lo que nos movemos a la hora de tomar una decisión es externo a nosotros. Además, ahora sabemos que los grupos de control no actúan en una sola dirección, usando un sólo medio, cuanto más difícil puede parecer, más increíble, más extraño, mejor, porque nadie pensará que pueda ser mentira. Las armas de destrucción masiva, son un buen ejemplo de control de pensamiento. ¿Puede creerse que una mentira tan grande fuera en realidad una mentira premeditada? A toro pasado: sí, es evidente que era una mentira sabida, premeditada y utilizada para unos fines concretos. El control del pensamiento también se utiliza en sentido negativo: lo importante no es que la persona crea ciegamente en algo, lo verdaderamente imprescindible es que tenga ocupada su mente en ese algo que se quiere poner sobre la mesa. En otras palabras: "el tiempo que utilizan en pensar y hablar sobre las armas de destrucción masiva, no lo ocupas en pensar y hablar de otras cosas". La táctica es sencilla, de libro escolar. El ejemplo de las "armas de destrucción masiva" es un inmejorable ejemplo de control de pensamiento, pero este control se está llevando a cabo en todo el Mundo, ahora, en todos los países y por multitud de grupos de poder nacionales y supranacionales. La religión es una forma muy agresiva de control de pensamiento, pero está claro que ha sido sustituida por otra no menos agresiva, manipuladora e irracional que está fomentando un reapunte de las corrientes religiosas más extremas. ¿Es casualidad, o es otra forma de manipulación? Lo sabremos a toro pasado. Aunque, quien sabe, tal vez nosotros no lleguemos a saberlo nunca.

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